Nancy

Nancy

martes, 27 de noviembre de 2007

La era de la información

Es común que para señalar ciertos acontecimientos importantes en la Historia, se hable de «eras». Nos hemos acostumbrado a la «era industrial», a la «era atómica», a la «era espacial», y tantas otras que indican la conmoción que esos acontecimientos logran provocar. Pero esa conmoción no suele ser muy duradera. Los descubrimientos más importantes en cualquier terreno, ocupan la atención por un tiempo, llegan a determinar una era, y luego las oleadas de novedades que surgen aquí y allá borran de la memoria un hecho para sustituirlo por otro, que conmociona a su vez, hasta que le sobrevenga su propio destino de oscurecimiento. Las eras se superponen unas a otras, y aún sospechamos que existe una clara competencia por destacar y ocupar la atención de los pueblos y de los gobiernos. Tanto es así que no podemos poner fechas fijas a esos períodos históricos; como mucho, podemos localizarlos dentro de un siglo, o unas décadas particulares dentro de un siglo.
Si dijéramos que ahora estamos en la «era de la información», estaríamos en lo cierto relativamente. En parte, porque esta «era» comparte su auge con otras que todavía continúan en los primeros puestos de la popularidad. Y en parte porque no podríamos establecer con detalles el nacimiento de esta modalidad ni sus características absolutamente propias. Es curioso que nuestro mundo, tan amante de las ciencias exactas y las definiciones, tenga que conformarse con tantas ambigüedades, disfrazándolas de precisiones.

QUE ES LA INFORMACION Y DESDE CUANDO SE INFORMA

Desde que se ha lanzado la era de la información, abundan las explicaciones sobre lo que es la información. Lejos ya de la sencilla tarea de dar a conocer las cosas, se elaboran mil teorías sobre qué hechos se deben dar a conocer, cómo, cuándo, quiénes, a través de qué medios... En fin, que no pecamos de atrevimiento si aportamos una nueva exposición sobre el mismo tema, aunque no sea totalmente nueva ni totalmente vieja. Estamos de acuerdo en que informar es poner algo en conocimiento de alguien. Estamos de acuerdo en que la manera de informar ha variado considerablemente a través de los tiempos, pero también es verdad que siempre han existido sistemas de información, aunque los actuales sean más rápidos y tengan más alcance; lo que queda por discutir es si son más perfectos aunque estén más perfeccionados.
En épocas antiguas, cuando todavía no existían los medios escritos o la difusión oral y visual de las noticias a través de aparatos específicos, tarde o temprano todo llegaba a saberse, a menos que uno viviera en el último rincón del mundo. Y eso pasa también ahora... es decir, que hay rincones desgraciados o privilegiados donde no se sabe exactamente qué pasa fuera de esos reducidos confines. Viajeros, guerreros, peregrinos, juglares, poetas, embajadores oficiales o corresponsales discretamente enmascarados, los acontecimientos circulaban en la medida en que ellos llegaban a villorrios y ciudades, a cortes y tabernas. Entonces, tal como hoy, la información no era pura, porque tampoco eran puras las fuentes en que bebían los transmisores, ni su propia personalidad podía evitar agregar sal y pimienta a las cosas que sabían, a veces por intereses especiales y a veces simplemente por hacerse notar ante el público.
Detalle más o menos, casi como ahora... Son los medios actuales los que han variado la forma pero no el espíritu de la información. Desde la creación de la imprenta hasta aquí, se han multiplicado las publicaciones, han aparecido radios, televisores, magnetofones, grabadores, videos, teléfonos, ordenadores, fax y otros varios artilugios tan maravillosos que casi parecen mágicos. Ellos ofrecen nuevas posibilidades, es verdad, pero ¿ha variado el hombre que dispone de tales elementos en relación a aquellos otros hombres que simplemente recorrían caminos?

ACTUALIDAD Y LIBERTAD EN LA INFORMACION

No es fácil establecer denominadores comunes, porque no en todo el mundo los medios de información pueden actuar de la misma manera. Si se trata de países donde predominan regímenes tiránicos, o donde sin tiranías a la vista existe sin embargo un control de las noticias, la información estará sometida al crisol de determinados intereses y a recortes sistemáticos. Pero el avance de las democracias ha incidido fuertemente en el empleo generalizado de los medios de comunicación y en la difusión de las novedades.
Aparentemente hay más libertad que nunca para exponer cuanto sucede en el mundo, para alabar o para criticar, para estar de acuerdo o en desacuerdo, para clamar justicia o pedir amparo. Es fácil hacer que el público se ponga a favor o en contra de situaciones, personas, gobiernos, actos o palabras. La información se ha convertido en una forma libre de expresión, sí, pero al mismo tiempo ha asumido el perfil de una de las armas más peligrosas. La información puede mover las masas, pero el que mueve la información tiene más poder que nadie, pues puede promover imparables reacciones en cadena.
La Historia repite muchos de sus hechos, con las innegables variaciones de matices, y un elemento infaltable, desgraciadamente para quienes lo padecen, es la guerra. Mucho se ha hablado de esta explosión de violencia o de heroísmo, de enfrentamiento o de solidaridad que ha llenado tantas páginas en la vida de la humanidad. La guerra sigue en pleno apogeo y la actualidad ha creado nuevas armas para el combate. Precisamente, los medios de comunicación constituyen una de las armas más eficaces por la sutileza con que actúan porque no parecen armas, al contrario, asumen el aspecto de liberadores. Pero la información, según cómo se utilice, puede dañar más que una guerra, más que la peor de las epidemias. Y nunca estaremos del todo seguros de si no hay quienes se valen del acceso a los medios informativos para volcar la opinión pública en uno u otro sentido. Ayer se pensaba de una forma, hoy de otra, y mañana quién sabe... Al no haber una verdadera formación de la inteligencia, la simple opinión puede oscilar como una cometa al viento.

FORMACION E INFORMACION
El prodigioso progreso de los medios de comunicación podría haberse constituido en una panacea para la humanidad. Si se hubiesen dedicado a difundir educación, a expandir conocimientos, si hubiesen puesto al alcance de la gente lo que pensaron y crearon los sabios más destacados, esos medios habrían cumplido una misión formativa y no simplemente informativa. El amplio espectro que logran y la gran cantidad de público al que llegan, abarcando todas las edades y condiciones, habría permitido hacer de ellos una verdadera escuela de formación digna del desarrollo civilizatorio. Pero no. La tarea se ha limitado a lo estrictamente informativo y, en algunos casos, a lo tristemente deformativo.
Veamos lo que sucede en muchas ocasiones: Escasa información. Aunque muy pocos se atreven a mencionar recortes ni censuras, lo cierto es que existen. Pero como están previamente aceptados y concertados, a las masas les llega lo que se pretende que llegue, junto con todo un esquema de argumentaciones destinadas a rellenar los vacíos que de otra forma habrían resultado evidentes.
Información contradictoria. Al haber tantos medios actuando al mismo tiempo y en todo el mundo, no es de extrañar que las opiniones vertidas por unos y otros no coincidan para nada, creando confusión en el público. Los resultados: un tomar partido por las cosas sin saber muy bien por qué, o un desinteresarse por las cosas que, en cierta medida, nos atañen a todos.
Desinformación manipulada. En oportunidades, lo que se lanza al mercado es lo contrario de la realidad; no es el caso de informar poco o mucho, sino de crear otras ideas bien diferentes a lo que acontece detrás de los mil telones montados en el mundo. ¿Por qué se manipula la información? Porque la libertad es buena hasta que deja de serlo, o hasta que empieza a molestar, o hasta que se descubre que la libertad también da pie a la deformación de las verdades en ese amplio marco en el que todos pueden hacer lo que quieren.
Información fuera de lugar. La masificación informativa permite que a toda hora, y por algún medio, se estén difundiendo noticias de toda índole, sin que importe quiénes son los receptáculos de esas noticias. Nuestros niños absorben infinidad de indignidades como si fuese lo más natural del mundo; la hora de las comidas coincide con noticieros en los que se exponen las mayores atrocidades con palabras mesuradas e imágenes escalofriantes; antes de dormir recogemos el resumen de los desastres diarios y nos levantamos con los pronósticos de nuevas catástrofes.
Escándalo y exageración. La competencia requiere que el producto informativo resulte atractivo. Por lo tanto, hay que darle realce a toda costa. Nada más sencillo que exaltar la morbosidad latente en las personas y ya se ha conseguido: el que relata el mayor escándalo, el que puede destapar la vida privada de quien sea, u obtener la fotografía más desvergonzada o las palabras que nunca nadie ha pronunciado de verdad, ése está en el candelero. De una piedra se hace una montaña, y además se asegura haber visto y escalado la montaña... De un rumor se obtiene una certeza, y de una presunción una culpabilidad. Que se defiendan los que pueden, que siempre es más fácil calumniar que demostrar la inocencia en quien se ha visto salpicado por las injurias.
Y curiosamente, este estilo de mala información, va en perjuicio de los buenos y honrados profesionales que, sin quererlo, se ven imbricados en el conjunto de los manipuladores y los difamadores. Podríamos continuar con esta lista, pero creemos que estos ejemplos bastan para expresar la falta de formación y, por contra, la deformación que provocan los medios en nuestro mundo actual.

EL ALCANCE DE LA INFORMACION

Aunque pudiera parecer una alabanza a la censura, la motivación de lo que viene a continuación es bien diferente. No se trata de privar a la gente de aquello que tiene derecho a conocer, sino de educarla previamente para que pueda conocer y comprender.
Con esto queremos decir que no todas las noticias deberían ser difundidas sin más. Es cierto que al ritmo que avanzan los tiempos, necesitamos saber lo que pasa a diario en todos los sitios, pues hoy, más o menos, todos estamos relacionados y lo que incumbe a unos termina por ser de la incumbencia de todos. Pero de allí a ventilar cuanto hecho macabro ocurre en el mundo, hay una larga distancia. Es que a fuerza de ganar terreno, la información necesita ocupar espacio, y si hay noticias mejor, y si no las hay, hace falta buscarlas, inventarlas o convertir en noticia el hecho más absurdo recurriendo a las triquiñuelas psicológicas más baratas.
Hoy se vende la violencia, el sexo, el crimen, la corrupción, el fanatismo... Pues bien: todo lo que acontece debe encajar por fuerza dentro de los parámetros de la moda. No nos extrañe, pues, que la juventud intente imitar lo que es noticia, o que los niños, desde muy temprano, queden insensibilizados ante los actos más vandálicos y agresivos; para ellos - y para muchos que ya no son niños - el héroe es el bruto y el listo, y los demás son tontos sentimentales pasados de moda.
Hasta los dibujos animados rezuman horror y espanto y hay que salir a buscar cariño en los extraterrestres, como si en la tierra esa fuente se hubiera agotado o no fuera cosa de humanos... Ya es bastante desgracia el que ocurran algunos hechos como para hacer de ellos propaganda desmedida en los medios de comunicación. Y aquí no vale el argumento de que se muestran para que sirvan de ejemplo.
Al contrario, en un mundo donde la moral profunda brilla por su ausencia, lo que se toma como ejemplo no es el delito para prevenirlo, sino el delincuente para emularlo. Se nos muestran los crímenes, pero no los castigos; se divulgan los horrores pero no las soluciones; se sabe del malo que ayer fue bueno y del bueno que antes era malo, con lo cual no se sabe quién es quién y en cambio se advierte la posibilidad de ser cualquier cosa con tal de destacar.
Consideramos que la información, como todas las actividades humanas, tiene un límite, y no un límite impuesto por la censura de unas mentalidades determinadas, sino por la vida misma. Todos nosotros, a lo largo del día, tenemos horas para compartir y mostrar, y horas para estar a solas, horas de intimidad. Aunque la moda imponga la grosería de hacer públicas todas las acciones, un cuarto de baño nunca será lo mismo que una biblioteca y una ducha nunca será igual a un concierto. Un libro, un poco de música, son para compartir; la ducha es para higienizarse sin tener que denunciar públicamente cada una de las partículas de suciedad que arrancamos de nuestro cuerpo.
En verdad, lo que queremos es mejor información, de la buena, de la válida, de la que construye, de la que nos ayuda a vivir y a superarnos. Nos gustaría que la cultura ocupara tanto espacio como la trivialidad, ya que no podemos hacer que lo ocupe todo; nos gustaría que el bien hacer y el buen decir fueran más prestigiosos que la grosería, que los sentimientos refinados tuviesen más cabida que la bestialidad y la crueldad. Sí, todo eso nos gustaría. Y lo mejor del caso es que tenemos los medios para hacerlo... Aunque a veces lo olvidemos, estamos en la era de la información.

Delia Steinberg Guzmán
www.nueva-acropolis.org.ar/

¿Podemos ignorar los avances tecnológicos?

Presentamos el escrito del Dr. García Aretio* (2003), presentada en el editorial del BENED donde el autor del artículo aborda el qué y el cómo de la tecnología puesta al servicio de la educación.

Nos interesa que quede claro que la tecnología depende del saber científico. No tendría demasiado sentido hablar de validez de un ámbito tecnológico sin hacer referencia a los conocimientos científicos que le dan soporte. Así se recoge el concepto de tecnología que defendió Bunge (1980): "la técnica que emplea conocimientos científicos" y que se vincula con la tradición clásica del concepto 'teckné', cuando Aristóteles distinguía entre el simple "saber hacer" gracias a la experiencia personal acumulada (empeiria), del saber hacer con conocimiento de causa, esto es, mediante razones extrasubjetivas. Pero la tecnología aún va más allá, superando la simple aplicación del saber. La tecnología incluye, pues, dos elementos básicos el hacer (se trata de una práctica) y la reflexión teórica de tal hacer (el saber), a decir de J. Sarramona.

Cabe reflexionar en nuestra condición de estudiantes del PROLICED, ¿Qué estamos haciendo los maestros para estar al día con las circuntancias, con la información, y con el uso de ella en el aula, para beneficio de nuestros alumnos?. El debate está abierto, ¿que opinamos al respecto?, y ¿qué piensas sobre lo que opinan tus compañeros de grupo de trabajo, al cual perteneces en esta asignatura?.

______________

"¿Quién puede dudar que a cualquier ciudadano le puede llamar la atención los datos que seguidamente facilito? No cabe duda que esta información a un educador le debe provocar algo más que mera curiosidad. Veamos:

• la base del conocimiento mundial en algunas áreas se dobla cada dos años;
• cada día son publicados en el mundo en torno a 7.000 artículos científicos y técnicos;
• los datos enviados por los satélites de las órbitas terrestres, podrían llenar 19 millones de volúmenes cada dos semanas;
• los graduados de la escuela secundaria en países industrializados han sido expuestos a más
información que sus abuelos a lo largo de toda su vida.

Según documentos internacionales, todo eso parece cierto, el acceso a la información, el almacenamiento y procesamiento de la misma y la generación de nuevos conocimientos, están aumentando en forma exponencial cada poco tiempo. Si eso es evidente en cuanto a los sistemas de información, ¿qué podemos decir en lo referente a los sistemas de comunicación? Las tecnologías nos están permitiendo nuevas formas de interaccionar con el conocimiento y con otros individuos para generar ese conocimiento, superando las variables espaciotemporales que hasta hace poco se convertían en obstáculos a veces insalvables.

Somos conscientes de que en nuestros días el procesamiento de la información, los chips, están incrustados en los utensilios de la vida más cotidianos, como por ejemplo: en nuestras cocinas y electrodomésticos, en nuestros automóviles, en la telefonía, en las máquinas expendedoras, cajeros automáticos, etc.

En efecto, las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han penetrado todo el tejido social introduciendo cambios radicales en nuestra vida. Por otra parte, somos conscientes de que mientras la vida humana se alarga el ciclo de los conocimientos se acorta y esto se hace más patente en la propia vida de las tecnologías. Tecnologías que con esfuerzo cada día aprendemos a utilizar y cuando ya dominamos ciertas habilidades nos damos cuenta de que esa destreza, ese conocimiento, quedó obsoleto ante la irrupción de una nueva herramienta o aplicación, evidentemente, superior a la ya dominada.

Si todo esto es así y si, además, aceptamos que la tecnología puede responder a multitud de problemas de nuestra vida ordinaria, ¿podría permanecer el sector educativo ajeno a la misma? No ha sido históricamente la educación un ámbito que se destaque por la innovación, es cierto. Las resistencias de los docentes al cambio, tanto a nivel individual como grupal e, incluso, institucional, han sido históricamente patentes. Pero no hay vuelta atrás, la vida actual y la que en el futuro van a vivir nuestros estudiantes va a exigir, sin duda, amplios conocimientos y competencias en el ámbito de las tecnologías. Queramos o no, nos encontramos inmersos en la sociedad digital y la educación es componente esencial de esa sociedad.

Así, se nos plantea la necesidad de que los docentes de este siglo XXI conozcan de qué forma podemos aprovechar el caudal de información y comunicación así como las inmensas posibilidades que nos brindan las tecnologías enfocadas a lo educativo. Convencidos de esas necesidades nos preocupa, sin embargo, que nuestra inquietud de docentes pudiera girar sólo en torno a saber cómo afectan las TIC, por ejemplo: a la elaboración de materiales didácticos; a la propia docencia; al aprendizaje de nuestros alumnos; a la gestión, etc.

No debe ser el técnico el que en los nuevos procesos de enseñanza-aprendizaje tenga la última palabra, debe ser el pedagogo, el educador, con el correspondiente asesoramiento técnico y no al revés. Obviamente nos inclinamos por ser nosotros, los educadores, los dueños, los expertos, que manejan que dominan a las tecnologías desde una perspectiva humanista, de manera que pudiéramos plantearnos más adecuadamente preguntas relacionadas con el cómo pueden mejorarse con las tecnologías: los materiales didácticos; nuestra propia docencia; el aprendizaje;
la gestión, etc.

Nos inquieta que las tecnologías nos dominen, se adueñen de nuestras vidas, sean el vértice de nuestro hacer, en la educación. Pero, en fin, hecha esa salvedad, en la sociedad de hoy, parece necesario realizar un esfuerzo por poner a disposición de los docentes y formadores los correspondientes programas de formación que les capaciten para:

• Buscar la información, acceder a ella, procesarla, sistematizarla, almacenarla, difundirla, etc., gestionarla, en fin.
• Dinamizar grupos para el aprendizaje colaborativo, utilizando las inmensas posibilidades comunicativas de las tecnologías.
• Observar con actitud positiva, pero también crítica, el advenimiento de nuevos recursos tecnológicos a la sociedad en general y a la educación en particular.
• Integrar estas tecnologías como parte importante de los diseños curriculares, qué tecnologías y qué habilidades tecnológicas debemos enseñar a nuestros alumnos y en qué momento.
• Utilizarlas como recursos didácticos e instrumento para la gestión del conocimiento.
• Adquirir las destrezas técnicas necesarias para utilizar y, en su caso, diseñar o producir recursos tecnológicos, así como para seleccionarlos y evaluarlos.
• Mejorar la gestión y administración de procesos y de alumnos de forma más eficaz.

Nadie duda de que el profesor debe ser un experto en los contenidos de su materia o área de conocimiento, pero de qué le valdría si no fuese consciente de que la fuente de la información fundamental ya no es él, que ni siquiera los alumnos tienen necesidad de acudir a la biblioteca del centro para acceder a determinada información. Hoy la información la puede obtener un estudiante a golpe de “clic”. Existen en la actualidad herramientas y aplicaciones que, sin duda, favorecen los procesos de enseñanza y aprendizaje. Pero hay que adquirir esas destrezas, hay que formarse para el uso pedagógico de las mismas".

© Lorenzo García Aretio – Editor del BENED y Titular de la CUED

Editorial BENED, noviembre 2003: ¿Podemos ignorar los avances tecnológicos?
Otros Editoriales del BENED:
http://www.uned.es/cued/boletin.html
El Dr. Lorenzo García Aretio es actualmente Decano de la Facultad de Educación de la UNED.
Es Doctor en Ciencias de la Educación con Premio Extraordinario.
Profesor Titular de Teoría de la Educación (Educación a Distancia) en la Facultad de Educación de la UNED desde el curso académico 1984-85.
En la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) de España, ha desempeñado varios cargos académicos que le han permitido conocer a fondo una de las instituciones universitarias a distancia más representativas del mundo.

lunes, 26 de noviembre de 2007

SINTETIZANDO OPINIONES DE LOS ALUMNOS DEL PROGRAMA DE LICENCIATURA (PROLICED-EDU-FE-UNFV)

De las opiniones vertidas hasta el momento (26 de noviembre)sobre el Video La Sociedad del Conocimiento, vemos que son las alumnas del Programa de Proliced las que más intervienen y participan con sus opiniones frente a la población de varones que conforman el aula. ¿Qué paso, los alumnos no leen?, son más tímidos o ¿no se dieron cuenta del cambio? o ¿No hay capacidad de respuesta?. Vamos chicos, no hay como opinar argumentando.
Sintetizando tenemos:

Para Diana Chacaltana: ... la humanidad enfrenta un proceso continuo, de cambio acelerado, con evolución e innovación tecnológica y científica. Subraya lo que el video nos muestra que "ha nacido el paradigma de la red" y que la "información se transforma en conocimiento"; y que nuestras prácticas estan cambiando.

Para Sergio Orihuela: ... la era del conocimiento está por encima de la tecnología.

Y para María Almeyda, ... el hombre es el principal agente del mundo globalizado,la tecnología y las comunicaciones base del progreso en la que todos nos interrelacionamos y debemos estar actualizados, ...

Carmen Maurtua nos dice: el hombre ha podido hacer varias revoluciones paradigmáticas en todos los campos... mejorando el estilo y calidad de vida. Que nuestra labor como educadores no sólo es estar preparados... sino que debemos formar personas emprendedoras, creativas, capaces de competir y responder a las expectativas...

Angélica Fernández complementa: ... y no quedarnos rezagados en las carpetas del S.XX

Porque según Jacqueline Balabarca: ... el conocimiento está en la persona y es ella quien decide sobre sus diferentes actividades.

ratificando Téofila Paz ... el mundo ya no es el de antes, como lo apreciamos en el video.

Por ello, es importante estar al tanto de los nuevos saberes... según Heidi Torres.

Porque el conocimiento ya no es solo para unos cuantos..., a decir de Carlos Loza.

reafirmando Karen Murrieta, lo que en el video escuchamos... "que más que una revolución tecnológica es una revolución de conceptos"...

Y que todo depende... que uno mismo se lo proponga..., según Johana Chávez.

El video nos hace reflexionar sobre la importancia que tiene la visión del mundo que nos toca vivir, junto al hecho ineludible que ahora se está educando a las personas que vivirán, al menos, durante la primera mitad del siglo XXI. De su visión dependerá la calidad de su misión en el mundo.

"El provenir no existe,
pero sólo él nos interesa"
Karl Popper

miércoles, 21 de noviembre de 2007

PARA LAS Y LOS ALUMNOS DE EDUCACIÓN INICIAL QUE CONCLUYEN EL SEMESTRE ACADEMICO 2007 - II

Apreciados estudiantes:

Estamos por concluir un semestre de estudio y trabajo colaborativo. Es bueno recabar sus opiniones y “analizar el resultado de una determinada acción (estudiar) por todos los miembros que han participado en la misma”, sección "A" y "B".

Para tal efecto les pido que me cuenten tres cosas:

1. Lo peor de la asignatura.
2. Lo mejor de la asignatura
3. Recomendaciones para mejorar la asignatura


Es decir, tratamos de obtener información útil para aumentar el rendimiento y la competitividad de la asignatura, cada pregunta tiene un objetivo concreto.

Lo peor de la asignatura: Conocer que ha ido mal.
Lo mejor de la asignatura: Averiguar lo que más ha gustado dentro del curso.
Recomendaciones para mejorar la asignatura: Aportar ideas para enriquecer la asignatura, nuevas soluciones, nuevos procesos nuevas ideas.

domingo, 18 de noviembre de 2007

LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO



Video Didáctico editado por Google, que explica en 4 minutos sobre "La sociedad del Conocimiento", información tomada del Blog de David Delgado.
Una frase importante del mismo: "el futuro ya esta aquí y es digital".
Y otra frase impactante del mismo: "el conocimiento es más importante que la tierra y el trabajo o el capital".

miércoles, 14 de noviembre de 2007

RESUMEN DE LAS PARTICIPACIONES DE LOS ALUMNOS DE ED. INICIAL SOBRE ¿CÓMO NOS ESTAMOS VIENDO?

Opiniones y respuestas interesantes de ¿Cómo me veo como estudiante?, de los alumnos de Educación Iniacial de la Facultad de Educación UNFV, sección "A" y "B" VIII Ciclo, muy reflexivas algunas, provocadoras otras y estimulantes (para el cambio) la mayoría de los que vienen participando.

Lo Bueno:
  • Me siento importante ... podré hacer algo por muchas personas.
  • Quiero forjar mi futuro ... y de todas las personas que enseñaré.
  • Llegar a mis metas trazadas.
  • Sacar una maestría ... y tener una institución educativa.
  • Si lo que aprendo no lo pongo en práctica estaré perdiendo mi tiempo.
  • Soy multifuncional.
  • Formular proyectos, hacer investigación.
  • Nuestro aprendizaje será exitoso en la medida que nosotros trabajemos por el.
  • Ampliamos ventanas por la cual vemos al mundo.
  • Estudiar la vida ... observarlo todo.

Lo que debemos superar:

  • Es difícil ser estudiante en el siglo XXI
  • No aprovechamos el tiempo que pasamos en la universidad.
  • No leemos libros que estén relacionados con nuestra carrera profesional.
  • Pasamos por la universidad... sin haber asumido el compromiso de contribuir con nuestra sociedad.
  • Dejamos que todo siga igual, porque así tampoco nosotros nos exigiremos.
  • Usamos la tecnología para entretenernos.
  • Buscar aprobar exámenes ... y después cerrar los libros.
  • Sólo nos limitamos a copiar cosas hechas por otros.
  • No encuentro como relacionarlo con la vida diaria.
  • Carecemos de hábitos de lectura ... a pesar que leemos cientos de emails.

martes, 13 de noviembre de 2007

PAPEL QUE DESEMPEÑA LA TECNOLOGÍA

La enseñanza es un singular proceso de comunicación que no puede permanecer ausente respecto a las transformaciones que la tecnología va incorporando en el mismo. Producto del intercambio de ideas de ¿cómo nos vemos como estudiantes?,
Mayra Tamayo (sección "B") y María Alvarez (sección "A"), promueven la reflexión sobre los mejores usos que se puede dar a la tecnología, y sugieren algunas preguntas:

Mayra plantea: ¿Será solo la tecnología la verdadera fuente del progreso en las sociedades actuales o debe ir acompañada de elementos filosóficos y éticos?.

María pregunta: ¿Utilizamos responsablemente esta tecnología? ¿Nos beneficia realmente? ¿Qué podemos brindar si no tenemos la formación adecuada? ¿Será una cadena que no se podrá romper?.
Ilustremos con nuestros aportes y búsqueda de información cuán importante es el papel que desempeña la tecnología en la enseñanza y el aprendizaje; y cómo puede ser integrada al aula de clases.
El debate esta abierto .... y diriamos como Deutsch (1999) que es aconsejable "no complicar la explicación más allá de lo necesario".
"avanzamos mirando en un espejo retrovisor"
McLuhan

RESUMEN: ¿CÓMO NOS ESTAMOS VIENDO...? PARA PROCUNED - ED - UNFV

Resumimos lo que los alumnos del PROCUNED (Programa de Complementación Universitaria en Educación - FE - UNFV) van expresando, con respeto a "Cómo se ven como estudiantes", a razon del Video expuesto:

LO BUENO:
  • Sentirse comprometido con el nuevo reto de la educación
  • asumir responsabilidades
  • contribuir al cambio de nuestra realidad educativa
  • contenta de estudiar
  • de adquirir nuevos conocimientos
  • aprendemos cuando queremos lograr que deseamos
  • querer ser un buen profesional y representar al Perú
  • seguir estudiando para alcanzar todo quello que nos propusimos... el primer momento que pisamos la universidad.
  • me comprometo a llevar un curso de computación.

LO QUE DEBEMOS SUPERAR:

  • El mal uso de la tecnología
  • la pérdida del tiempo
  • no dedicarnos adecuadamente al estudio
  • a la pérdida de valores
  • a la falta de interés por comunicarnos con la sociedad
  • a querer ser mediocres en vez de competitivos
  • a no estar familiarizados con las TICs
  • a tener enraizados los problemas de decadencia de valores que repercute en nuestro desempeño profesional y laboral.
  • a no darle valor a lo que tenemos... o lo que nos dan nuestros padres... o nos procuramos nosotros mismos en detrimento de nuestros hijos.
  • a vivir en el relajo
  • a volvernos solo receptores de una máquina
  • a estar desmotivados
  • a caer en el vicio cibernético
  • a preocuparnos solo a la hora de la notas.

Sigamos reflexionando, participando ...

Es bueno siempre darse una mirada a sí mismo. Construyamos nuestro perfil

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Una visión de los estudiantes de hoy

Estimados alumnos del VIII Ciclo de educación inicial, seción "A" y "B"; y, alumnos invitados del Programa de PROCUNED - UNFV, encontré este video y me pareció interesante compartirlo con ustedes.

Un video de Michael West, que se encuentra en el bloggerargento.ning.com

Nos preguntamos, que significa para ustedes ¿SER ESTUDIANTE HOY, en pleno siglo XXI?, ¿qué opinas?, ¿te sientes multifuncional?, ¿cómo te examinas?, después de ver el video.
Participa en este debate, reflexiona sobre: ¿cómo te sientes como estudiante universitario? ¿qué eres?, ¿qué quieres ser?, ¿a dónde quieres llegar? ¿qué dirias ...? ¿los estudiantes aprenden lo que hacen?. Que mensaje te trasmite el video...

Hacer Clik en el siguiente link:

http://mojiti.com/kan/10539/30816



"Nunca consideres el estudio como un deber,
sino como una oportunidad para penetrar en el
maravilloso mundo del saber".
Albert Einstein.