Nancy

Nancy

sábado, 13 de agosto de 2011

Bienvenidas al Grupo de Seminario de Tesis I

Empezamos un nuevo semestre académico 2011 - II, tiempo en el que pondremos en juego nuestra imaginación, creatividad, ideas y opiniones para desarrollar el tema de vuestra investigación.

Para nuestras alumnas de la sección "A" y "B" del VIII ciclo del nivel Inicial.

|.|.|.|.|.|.|.|.|.|.|.|.|.|.|.|.|.|.|.|.|.|.|..|.|.|..|.|.|.|.|...|.|.|.|.|.|.|.|.|..|.|.|.|..|.|.|.|.|.|..|.|.|.|.|..|.|.|.|.|.|.|..


Transcribo para ustedes una Charla a un grupo de niños que diera Albert Einstein, en el año 1934. Publicado en Mein Weltbild. Amsterdam.

El verdadero arte del maestro consiste en despertar la
alegría por el trabajo y el conocimiento.

"Mis queridos niños:

Me alegra veros aquí hoy, juventud feliz de una tierra alegre y dichosa.
No olvideis nunca que las cosas maravillosas que aprendeis en la escuela son obra de muchas generaciones, producto del esfuerzo entusiasta y del trabajo incansable de todos los países del mundo. Se deposita todo esto en vuestras manos como herencia para que lo recibáis, lo honréis, lo aumentéis, y podáis transmitirlo un día fielmente a vuestros hijos. Así es como nosotros, los mortales, alcanzamos la inmortalidad en las cosas permanetes que creamos en común.

Si nunca olvidáis esto, halleréis un sentido a la vida y al trabajo, y adoptaréis la actitud más correcta hacia otras naciones y otras épocas."

"El único medio racional de educar es dar ejemplo,
y si no hay otro remedio,
un ejemplo que ponga sobre aviso."
Albert Einstein


2 comentarios:

Carolina Montalvo Hernández dijo...

La carta redacta por Albert Einsten evidencia en primera instancia el rol de un verdadero maestro. Como es de nuestro conocimiento, el rol de docentes a través de los años ha ido cambiando pues de ser simples transmisores de conocimientos, doctrinados bajo el paradigma conductista y de estar regidos por una normativa casuística. Hemos progresado, logrando actualmente una formación integral en el alumno, ya que no solo los educamos para el trabajo y para ulteriores estudios, sino fundamentalmente para la vida, pues solo así lograremos ciudadanos respetuosos, solidarios, con espíritu crítico, que sean capaces de argumentar sus ideas y aprendan a ser tolerantes con las ideas de los demás.
Para lograr ello, debemos comprometernos a trabajar con cada uno de nuestros alumnos, no haciendo diferencias entre ellos; debemos transformar su curiosidad o interés en objeto que impulse la investigación. Además, debemos enseñarles a valorar el esfuerzo de fruto de generaciones, para crear en ellos un mejor aprovechamiento en la difusión de conocimientos. Pero sobre todo, debemos educarlos siempre desde el ejemplo, pues son las acciones las que quedarán en su mente y no las simples palabras. Es decir, si como maestros llegamos tarde a clase o no devolvemos las tareas a tiempo, si hablamos de más de un colega. Nuestros alumnos estarían muy lejos de aprender de puntualidad, y respeto pues en ellos solo lograremos lo contrario.
Alumna: Montalvo Hernández, Carolina.
Aula: inicial VIII ciclo: C4-4 “A”.

Carolina Montalvo Hernández dijo...

La carta redacta por Albert Einsten evidencia en primera instancia el rol de un verdadero maestro. Como es de nuestro conocimiento, el rol de docentes a través de los años ha ido cambiando pues de ser simples transmisores de conocimientos, doctrinados bajo el paradigma conductista y de estar regidos por una normativa casuística. Hemos progresado, logrando actualmente una formación integral en el alumno, ya que no solo los educamos para el trabajo y para ulteriores estudios, sino fundamentalmente para la vida, pues solo así lograremos ciudadanos respetuosos, solidarios, con espíritu crítico, que sean capaces de argumentar sus ideas y aprendan a ser tolerantes con las ideas de los demás.
Para lograr ello, debemos comprometernos a trabajar con cada uno de nuestros alumnos, no haciendo diferencias entre ellos; debemos transformar su curiosidad o interés en objeto que impulse la investigación. Además, debemos enseñarles a valorar el esfuerzo de fruto de generaciones, para crear en ellos un mejor aprovechamiento en la difusión de conocimientos. Pero sobre todo, debemos educarlos siempre desde el ejemplo, pues son las acciones las que quedarán en su mente y no las simples palabras. Es decir, si como maestros llegamos tarde a clase o no devolvemos las tareas a tiempo, si hablamos de más de un colega. Nuestros alumnos estarían muy lejos de aprender de puntualidad, y respeto pues en ellos solo lograremos lo contrario.
Alumna: Montalvo Hernández, Carolina.
Aula: inicial VIII ciclo: C4-4 “A”.